En esta ocasión veremos los puntos más importantes tanto del secado de las plantas de marihuana, como del curado de la misma. Debemos prestar atención a estos dos puntos ya que, si no, podemos echar a perder una cosecha entera o al menos reducir la calidad de las flores de una manera drástica.
También veremos varias técnicas de preparación de nuestras flores para el secado.

 

Proceso de secado de marihuana

 

 

Secado de la marihuana

 

Debemos recordar que la temperatura idónea para realizar el secado del cannabis es de 18 a 24 grados centígrados y la humedad relativa entre el 45 y el 50 por ciento.

El secado de la marihuana se puede realizar de varias formas, dependiendo del número de plantas que tengamos:
En el caso de tener una o dos plantas, podemos realizar toda la poda de las hojas más grandes e ir sacando rama por rama para realizar la poda de las hojas más cercanas al cogollo (las guardaremos en el caso de contener resina para hacer extracciones).

Una vez tengamos este paso realizado podremos colgar las ramas en un tendedero de ropa o similar para su posterior secado en una habitación a oscuras y con los parámetros de humedad y temperatura correctos.
En el caso de tener más de dos plantas o diferentes variedades, recomiendo el uso de los típicos secaderos, que podremos encontrar en nuestro grow-shop de confianza. En este caso podremos dejar los cogollos sin la rama que los aguante. Debemos recordar que, realizando así el secado, veremos reducido el número de días necesarios.

Otra técnica muy usada por los cultivadores de Estados Unidos es la de solo quitar las hojas mas grandes, que no contienen resina, en el momento de cortar las plantas y colocarlas en el secadero. Con esto, se consigue que la resina que contienen las flores quede protegida por las hojas que la envuelven.

 

Una vez las plantas están secas se realiza la poda final. Este paso es un poco más complicado ya que nos encontramos con mayor dificultad para acceder a la flor y dejarla totalmente limpia de hojas (no se recomienda si no se tiene un poco de paciencia para realizar esta técnica).

El secado estará terminado cuando las flores pierdan gran parte del agua que contienen, sin llegar a estar “crujiente” del todo. Otra forma de poder determinar si ya ha llegado el punto de pasar a la fase de curación es viendo si el palo que sujeta el cogollo se rompe. Este será el momento justo para pasar las flores a los botes y realizar el curado en perfectas condiciones.

 

Curado de la marihuana

 

El curado de la marihuana lo realizamos para que gran parte de la clorofila que aún pueden contener las flores se vaya degradando, dejando paso a un sabor más fino y unos sabores más fijados en estas.

En mi opinión personal, algunos terpenos como el limoneno se verán degradados con el curado, hasta el punto que con más de 2 meses de curado no encuentro rastro de ese terpeno que a mi tanto me gusta. También vemos que elementos como puede ser el nitrógeno que pudieran contener las flores, van desapareciendo a medida que avanza la curación, dejando un sabor mucho más limpio.

Para realizar la curación de las flores en perfectas condiciones debemos usar botes que no dejen pasar la luz ni el aire, ya que en este punto estos dos factores serán los que más afectarán negativamente a nuestras flores. Las primeras semanas después de introducir las flores en los botes, iremos abriéndolos cada vez menos veces al día, hasta que pasadas las tres primeras semanas ya no las abriremos más. Con esto conseguiremos que una vez las flores estén en perfectas condiciones para ser conservadas, puedan ser guardadas con total seguridad de que los preciados tricomas no se van a degradar tan rápidamente.

 

Decarboxilación, un aporte muy importante

 

Debemos tener en cuenta que la resina que contienen nuestras plantas recién cortadas no es activa (efecto no psicoactivo). Se debe producir un proceso muy importante para que esa resina pase de forma ácida e inactiva a la forma que todos conocemos como THC (activo y psicoactivo).
Este proceso se llama decarboxilación y se produce mediante la curación y el paso del tiempo (se puede producir de otra forma que explicaré en otro artículo mas espécifico).
Pasados unos meses, nuestra marihuana será totalmente psicoactiva y estará totalmente curada y lista para su consumo.

 

Un error comúnmente repetido

 

He visto un gran error repetido en varias ocasiones por parte de varios cultivadores de marihuana. Después de unos meses de trabajo en exterior para tener unas grandes y bonitas flores, esos cultivadores dejaron pasar meses con sus flores colgadas en el secadero. Cuando fueron a utilizarlas en algunas extracción vieron que el estado de esos tricomas era de peor calidad que los de las flores que si tenían guardadas.
En estos casos vemos muy claro lo importante de la perfecta conservación de nuestras plantas de marihuana para poder disfrutar de ellas pasados unos meses.

Una semana más, espero haber servido de ayuda a todos los lectores.

Jhonny-Pot.

 

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