Técnicas de poda en plantas de marihuana

En este artículo exploraremos en profundidad las principales técnicas de poda y entrenamiento que pueden aplicarse a las plantas de cannabis para optimizar su producción. Analizaremos el LST (Low Stress Training), el Supercropping, la poda de bajos, la poda apical y la poda FIM. Cada una de estas técnicas ofrece ventajas específicas que se adaptan a diferentes espacios de cultivo y necesidades del cultivador. Es fundamental recordar que cualquier tipo de poda o corte debe realizarse siempre con material previamente esterilizado con alcohol para prevenir infecciones y enfermedades en las plantas.

 Técnicas de poda de la planta de marihuana. Fotografía de Cosechando
Técnicas de poda de la planta de marihuana. Fotografía de Cosechando

LST (Low Stress Training) - Entrenamiento de Bajo Estrés

El LST, o Low Stress Training, es una técnica de entrenamiento de plantas que consiste en doblar y atar suavemente los tallos y ramas para modificar el patrón de crecimiento natural del cannabis, dirigiéndolo hacia una estructura más horizontal y optimizada para la captación de luz.

Esta técnica tiene sus raíces en prácticas agrícolas ancestrales. Se cree que en el antiguo Egipto se utilizaban métodos similares para cultivar higueras de forma horizontal hace más de 3.000 años. En la Europa del siglo XVII se popularizó el método conocido como "espalier" o espaldera, aplicándose frecuentemente en manzanos y perales no solo para obtener mejores cosechas sino también para embellecer el paisaje.

¿Cómo funciona el LST?

El cannabis presenta naturalmente lo que se conoce como dominancia apical, donde la planta concentra su energía en el tallo principal y la cola central, dejando las ramas laterales menos desarrolladas. El LST rompe esta dominancia apical mediante la manipulación física de la planta, sin necesidad de realizar cortes o podas.

Al doblar el tallo principal y las ramas hacia los lados y atarlas en posición horizontal, se consigue que todas las partes de la planta queden expuestas a una cantidad más uniforme de luz. Esto redistribuye las hormonas de crecimiento (auxinas) de manera más equitativa por toda la planta, promoviendo el desarrollo de múltiples colas principales en lugar de una sola cola dominante.

Cuándo aplicar el LST

El momento ideal para comenzar con el LST es cuando las plantas tienen entre 3 y 6 nudos. En esta fase de crecimiento temprano, el tallo aún es flexible y moldeable sin riesgo de rotura. Es importante empezar cuando las plántulas son jóvenes, ya que si se intenta realizar la técnica con ejemplares adultos es muy fácil terminar tronchando alguna rama debido a la rigidez del tallo lignificado.

A diferencia de otras técnicas más agresivas, el LST puede aplicarse durante todo el período vegetativo e incluso durante la floración, lo cual supone una gran ventaja frente a las podas, que no son recomendables una vez iniciada la formación de cogollos.

Materiales necesarios para la poda LST

  • Bridas de jardinería suaves o alambre revestido de goma: Es fundamental no usar cuerdas normales, hilos de pescar o materiales que puedan dañar o estrangular el tallo.
  • Cañas de bambú o estacas: Para proporcionar puntos de anclaje.
  • Taladro manual: Para hacer agujeros en el borde de las macetas donde atar las cuerdas.
  • Cinta adhesiva: Por si se produce alguna rotura accidental.

¿Cómo proceder a una poda LST?

El primer paso es doblar el tallo principal para que crezca horizontalmente en lugar de verticalmente. Esto se hace gradualmente, doblando la planta poco a poco cada día hasta alcanzar la posición deseada. Es recomendable realizar la técnica después de regar las plantas, ya que esto proporciona mayor flexibilidad al tallo.

Se debe atar una argolla suave alrededor del tallo, conectada con una cuerda al borde de la maceta o a una estaca. Es crucial que las sujeciones dejen holgura y no sean nudos que estrangulen el tallo. A medida que la planta crece, será necesario repetir el proceso y ajustar las ataduras periódicamente, ya que el tallo aumenta de grosor y los nudos pueden terminar apretando más de la cuenta.

Ventajas del LST

  • Aumento del rendimiento: Al crear múltiples colas principales que reciben luz directa, se incrementa significativamente la producción de cogollos densos.
  • Control de altura: Ideal para cultivos con espacio vertical limitado, tanto en interior como en exterior discreto.
  • Bajo estrés: No ralentiza el crecimiento de la planta como otras técnicas más invasivas.
  • Versatilidad: Puede aplicarse en cualquier fase del cultivo.
  • Mejor penetración lumínica: Todas las partes de la planta reciben luz de forma más uniforme.
  • Compatible con autoflorecientes: A diferencia de técnicas de alto estrés, el LST es seguro para variedades autoflorecientes.

Supercropping - Técnica de Alto Estrés Controlado

El Supercropping, también conocido como HST (High Stress Training), es una técnica avanzada de cultivo que consiste en doblar y pellizcar estratégicamente las ramas de la planta para influir en su patrón de crecimiento y estimular una mayor producción de cannabinoides y terpenos.

¿Porque aplicar el supercropping?

Cuando se aplica el Supercropping, se rompen las fibras internas del tallo (xilema, floema y cámbium) sin dañar la corteza exterior. Este proceso interrumpe momentáneamente el flujo de nutrientes, agua y hormonas hacia la punta apical, redireccionándolos hacia las zonas más bajas de la planta.

 Super Cropping en planta Marihuana. Fotografía de weednews.com
Super Cropping en planta Marihuana. Fotografía de weednews.com

La planta responde a este "daño controlado" reparando la zona afectada mediante la formación de un callo de tejido más grueso y resistente. Este engrosamiento permite posteriormente un mayor flujo de líquidos, nutrientes y hormonas a través de esa rama, lo que se traduce en un desarrollo más vigoroso y una mayor producción de flores.

Además, el estrés controlado desencadena una respuesta defensiva en la planta que aumenta la producción de resina, cannabinoides y terpenos, ya que estos compuestos forman parte del mecanismo de defensa natural del cannabis.

Cómo realizar el Supercropping

La técnica es sorprendentemente simple pero requiere práctica y delicadeza:

  1. Selección de ramas: Identifica las ramas que deseas manipular, preferiblemente aquellas que están creciendo más altas que el resto para nivelar la canopia. Elige ramas maduras pero no demasiado leñosas ni demasiado jóvenes y frágiles.
  2. Punto de aplicación: Selecciona un punto en la rama, generalmente a unos 7 cm de la punta, en la zona entre nudos. Evita aplicar la técnica en los 2-3 nudos más cercanos a la punta.
  3. Pellizco y doblez: Sujeta firmemente la rama entre el pulgar y el índice. Aplica una presión suave mientras mueves y retuerces ligeramente el tallo. Sentirás o escucharás un leve chasquido cuando las fibras internas se rompan (en 5-10 segundos la rama se volverá más flácida).
  4. Doblado: Una vez ablandada la zona, dobla cuidadosamente la rama en un ángulo de 90 grados o más en la dirección deseada.
  5. Sujeción: Si es necesario, utiliza bridas suaves o cañas para mantener la rama en la posición doblada hasta que se recupere.

Importante: Si se produce una rotura completa accidental, no te alarmes. Envuelve inmediatamente la zona dañada con cinta adhesiva o cinta de injerto. Las plantas de cannabis son robustas y en la mayoría de los casos se recuperarán completamente, incluso con roturas parciales.

¿Cuándo aplicar el supercropping?

El Supercropping debe aplicarse principalmente durante la fase vegetativa tardía, idealmente entre 3-7 días antes de iniciar la floración. Esto permite que las plantas se recuperen del estrés antes de centrar su energía en la producción de cogollos.

Para cultivadores con experiencia, es posible aplicar una segunda sesión durante las dos primeras semanas de floración, aprovechando el período de "estiramiento" donde las plantas tienen un crecimiento explosivo. Sin embargo, nunca debe realizarse en la fase final de floración, cuando las plantas están concentradas en la maduración de las flores.

Ventajas del Supercropping

  • Aumento de producción: Entre un 10-20% de incremento en la cosecha según experiencias de cultivadores.
  • Mayor potencia: El estrés controlado estimula la producción de cannabinoides y terpenos.
  • Plantas más robustas: El callo formado fortalece la estructura de la planta.
  • Control de altura: Permite nivelar la canopia en cultivos mixtos.
  • No requiere herramientas: Solo se necesitan las manos (y opcionalmente cinta adhesiva).
  • Mejor distribución lumínica: Las ramas dobladas permiten que la luz llegue a zonas inferiores.

Precauciones con la poda supercropping

El Supercropping es una técnica de alto estrés y no es adecuada para plantas que ya están experimentando otros tipos de estrés (plagas, deficiencias nutricionales, problemas de riego). Tampoco se recomienda para plantas autoflorecientes, ya que su corto ciclo vegetativo no les permite recuperarse adecuadamente del estrés causado.

Poda de Bajos (Lollipopping)

La poda de bajos, conocida popularmente como Lollipopping, es una de las técnicas más utilizadas por cultivadores de interior, consistente en eliminar las ramas, hojas y brotes del tercio inferior de la planta para concentrar toda la energía en el desarrollo de cogollos superiores de mayor calidad.

¿De donde viene el nombre lollipopping?

El nombre "Lollipopping" proviene del término inglés "lollipop" (piruleta o chupa-chups), debido al aspecto característico que adquiere la planta tras la poda: un tallo limpio y desnudo en su parte inferior con una densa concentración de follaje y flores en la parte superior, similar a una piruleta.

Fundamento del lollipopping

En cultivos de interior, la luz artificial está posicionada de forma estática en la parte superior del espacio de cultivo. Debido a la ley del cuadrado inverso de la intensidad lumínica, la luz pierde intensidad rápidamente conforme aumenta la distancia a la fuente. Las ramas inferiores, al quedar sombreadas por la canopia superior, reciben muy poca luz directa y producen flores pequeñas, poco densas y de menor calidad (conocidas como "cogollos popcorn").

Al eliminar estas partes improductivas, la planta puede redirigir toda su energía, nutrientes y hormonas hacia las zonas superiores donde hay abundante luz, resultando en cogollos más grandes, densos y resinosos.

Beneficios de la poda de bajos

  • Optimización de recursos: La planta concentra su energía en producir flores de mayor calidad en lugar de desperdiciarla en cogollos pequeños e improductivos.
  • Mejora de la circulación de aire: Al eliminar el follaje denso inferior, se permite un mejor flujo de aire, reduciendo la humedad y previniendo la aparición de hongos como la botrytis y el mildiu.
  • Facilita el mantenimiento: Con la base del cultivo despejada, es más fácil inspeccionar las plantas, detectar plagas y realizar labores de riego y fertilización.
  • Prevención del hermafroditismo: En situaciones de estrés, las plantas pueden desarrollar sacos de polen, que tienden a aparecer en las ramas bajas. El lollipopping elimina estas zonas problemáticas.
  • Cosecha uniforme: Todos los cogollos principales maduran de forma más homogénea.
  • Menor riesgo de moho: Al repartir la producción en cogollos de volumen medio en lugar de flores excesivamente voluminosas, se reduce el riesgo de pudrición.

¿Cuándo realizar la poda de bajos?

El momento óptimo para aplicar el lollipopping es un tema de debate entre cultivadores. Las dos escuelas principales son:

  • Durante la fase vegetativa tardía: Realizar la poda 1-2 semanas antes de cambiar el fotoperiodo a floración permite que la planta se recupere del estrés sin afectar el desarrollo de cogollos.
  • Al inicio de la floración: Algunos cultivadores prefieren esperar a ver las primeras preflores para decidir qué brotes conservar, realizando la poda durante los primeros 15-20 días de floración.

Como regla general, la poda de bajos debe completarse antes de los 20 días de floración. Pasado este período, cualquier poda puede estresar excesivamente a la planta y reducir la producción final.

Cómo realizar la poda de bajos

  1. Inspección con luz encendida: Enciende las luces de cultivo y retrocede para observar las plantas desde cierta distancia. Identifica las zonas sombreadas que no reciben luz directa.
  2. Determinación de la altura de poda: Generalmente se elimina el tercio inferior de la planta, aunque en cultivos de interior con poca penetración lumínica puede ser hasta el 50% inferior.
  3. Preparación de herramientas: Utiliza tijeras de poda afiladas y esterilizadas con alcohol isopropílico.
  4. Eliminación de ramas: Corta las ramas bajas por su base, lo más cerca posible del tallo principal, con un corte limpio. Retira entre 5-8 ramas según el tamaño de la planta.
  5. Limpieza de brotes pequeños: Elimina todos los brotes pequeños y hojas amarillentas o secas de la zona inferior.
  6. Resultado final: La planta debe tener un aspecto de "paraguas" con un tallo limpio y desnudo en la base y toda la vegetación concentrada en la parte superior.

Consideraciones para exterior

En cultivos de exterior, el lollipopping no suele ser tan necesario debido a que el sol se mueve en diferentes direcciones durante el día, iluminando todas las partes de la planta. Además, las hojas de abanico funcionan como generadoras de energía gracias a la fotosíntesis. Solo se recomienda en exterior cuando se sabe que los cogollos bajos terminarán llenos de tierra o expuestos a alta humedad ambiental.

Combinación con otras técnicas de poda

El lollipopping se complementa perfectamente con otras técnicas como el SCROG (Screen of Green), el LST o el Main-Lining, potenciando los resultados de forma significativa.

Poda Apical (Topping)

La poda apical, conocida internacionalmente como "topping", es una de las técnicas de entrenamiento más populares y efectivas en el cultivo de cannabis. Consiste en cortar la punta del tallo principal de la planta durante la fase vegetativa para romper la dominancia apical y estimular el crecimiento de múltiples colas principales.

Principio de la dominancia apical

Las plantas de cannabis, como muchas otras especies vegetales, presentan naturalmente dominancia apical. Esto significa que el ápice o punta de crecimiento del tallo principal produce hormonas de crecimiento llamadas auxinas que inhiben el desarrollo de las ramas laterales inferiores, concentrando la energía en el crecimiento vertical.

Al eliminar físicamente este ápice dominante mediante un corte, se interrumpe la producción de auxinas en ese punto, lo que provoca que estas hormonas se redistribuyan hacia los brotes laterales. Como resultado, los dos brotes que estaban justo debajo del corte se activan y comienzan a crecer vigorosamente, convirtiéndose en dos nuevos tallos principales.

¿Cuándo realizar la poda apical?

El momento adecuado es crucial para el éxito de esta técnica. La poda apical debe realizarse cuando la planta ha desarrollado entre 3 y 5 nudos o pares de hojas verdaderas, generalmente entre las semanas 3 y 4 de crecimiento vegetativo.

En esta etapa, la planta ya tiene suficiente fuerza, estatura y desarrollo radicular para soportar el estrés del corte y recuperarse adecuadamente. Si se realiza demasiado pronto, la planta puede entrar en shock y sufrir un retraso severo en su desarrollo. Si se hace demasiado tarde, con tallos muy lignificados, la recuperación será más lenta.

¿Cómo realizar la poda apical?

  1. Preparación: Esteriliza unas tijeras de poda afiladas con alcohol isopropílico. Es fundamental utilizar herramientas bien afiladas para hacer un corte limpio, ya que tijeras sin filo pueden aplastar el tallo en lugar de cortarlo.
  2. Identificación del punto de corte: Localiza el nudo apical (el brote más nuevo en la punta del tallo principal). Generalmente se corta justo por encima del tercer o cuarto nudo.
  3. Realización del corte: Haz un corte limpio y horizontal justo por encima del nudo seleccionado, dejando aproximadamente 5mm de tallo entre el corte y las ramas laterales. Este margen de error evita dañar accidentalmente los brotes laterales.
  4. Cuidados post-poda: Después del corte, la planta necesitará entre 4-7 días para recuperarse. Durante este período es crucial mantener condiciones óptimas: riego adecuado, nutrición equilibrada y ambiente estable.

Resultados de la poda apical

Tras el corte, los dos brotes laterales que estaban justo debajo comienzan a crecer en forma de "Y", convirtiéndose en dos nuevos tallos principales. Esto duplica el número de colas principales que producirán cogollos densos y voluminosos.

Es posible realizar múltiples podas apicales en la misma planta. Cada vez que se poda una de las nuevas ramas principales, estas se dividirán nuevamente en dos, creando 4, 8, 16 colas principales, etc. Sin embargo, cada poda adicional requiere más tiempo de recuperación en fase vegetativa.

Ventajas de la poda apical

  • Aumento significativo de la producción: Al crear múltiples colas principales en lugar de una sola, se incrementa notablemente el rendimiento total.
  • Control de altura: Detiene el crecimiento vertical, ideal para espacios limitados en altura.
  • Canopia uniforme: Permite una distribución más homogénea de la luz sobre múltiples puntos de floración.
  • Mayor producción de resina: El estrés controlado estimula las defensas de la planta, aumentando la producción de tricomas.
  • Estructura más compacta: Resulta en plantas más anchas y tupidas en lugar de altas y delgadas.

Desventajas y precauciones

  • Fase vegetativa prolongada: La planta necesita 4-6 semanas de fase vegetativa para recuperarse completamente de las podas y alcanzar su máximo potencial.
  • Riesgo de infecciones: El corte deja una herida abierta que puede ser puerta de entrada para hongos y patógenos si las condiciones no son óptimas.
  • Mayor susceptibilidad al estrés: Plantas podadas que posteriormente sufren otros problemas (plagas, carencias, exceso de riego) tendrán más dificultades para recuperarse.
  • Riesgo de hermafroditismo: El estrés excesivo puede hacer que las plantas desarrollen órganos sexuales masculinos y se autopolinicen.
  • No recomendado para autoflorecientes: Las variedades autoflorecientes tienen un ciclo de vida fijo y corto que no permite tiempo suficiente para recuperarse del estrés de la poda apical.

Combinación con otras técnicas

La poda apical se puede combinar exitosamente con técnicas como el LST, el SCROG, el Main-Lining o el Lollipopping para maximizar aún más los resultados. Muchos cultivadores profesionales utilizan múltiples técnicas en conjunto para optimizar completamente el espacio de cultivo y la producción.

Poda FIM (Fuck I Missed)

La poda FIM es una técnica de alto estrés derivada de la poda apical, descubierta por accidente en los años 90. Su peculiar nombre proviene de la expresión inglesa "Fuck, I Missed" ("Joder, fallé"), pronunciada por un cultivador estadounidense que intentaba realizar una poda apical y erró en el corte, eliminando solo parcialmente el ápice de la planta.

La historia detrás del FIM

Cuenta la leyenda que este cultivador, algo descuidado, estaba podando apicalmente sus plantas directamente con los dedos en lugar de usar tijeras. Al realizar los cortes sin mucha precisión, en varios casos no había retirado el brote completo sino solo parte de él. Su sorpresa llegó días después, cuando observó que en lugar de obtener dos nuevos brotes (como ocurre con la poda apical tradicional), había conseguido 4 o más nuevas ramas principales en las plantas "mal podadas". Así nació accidentalmente una de las técnicas más efectivas de multiplicación de colas.

Poda FIM. Fotografía de zenpype
Poda FIM. Fotografía de zenpype

Diferencia con la poda apical

La diferencia fundamental entre ambas técnicas radica en la cantidad de tejido que se elimina:

  • Poda Apical: Se elimina el 100% del ápice, cortando completamente el brote superior. Resultado: 2 nuevas colas principales.
  • Poda FIM: Se elimina aproximadamente el 75-80% del ápice, dejando una pequeña porción del brote. Resultado: Entre 4 y 8 nuevas colas principales.

Fundamento de la poda FIM

Las plantas de cannabis presentan una alta concentración de nudos por centímetro en la yema apical. Cada nudo tiene el potencial de generar nuevas ramas. Al cortar solo parcialmente el ápice en el lugar exacto, se fuerza la ramificación simultánea de múltiples nudos, apareciendo entre 4 y 10 nuevos brotes en lugar de solo dos.

El desafío de la técnica FIM radica precisamente en encontrar ese "punto dulce" para maximizar el número de ramas. Cortar por el sitio idóneo requiere práctica y experiencia, por lo que los resultados pueden ser algo impredecibles al principio.

Cómo realizar la poda FIM

  1. Momento adecuado: Igual que con la poda apical, debe realizarse cuando la planta tiene entre 3 y 5 nudos desarrollados, durante la fase vegetativa.
  2. Preparación: Esteriliza tus tijeras de poda o, si te sientes experimentado, puedes usar los dedos (como el inventor original de la técnica).
  3. Identificación del punto: Localiza el nuevo brote en la punta del tallo principal. El corte debe realizarse justo donde nacen las dos hojas que conforman el nuevo brote.
  4. Ejecución del corte: Con una mano, sujeta firmemente pero con cuidado la punta del tallo superior. Con la otra, corta aproximadamente el 75-80% del brote superior en ángulo, dejando visible un pequeño remanente (20-25%) del ápice.
  5. Recuperación: En 3-7 días comenzarás a ver los nuevos brotes emergiendo del corte.

Consejo: Deja al menos un nudo inferior sin cortar antes de realizar la poda FIM. Esto garantiza que, en el peor de los casos, si algo sale mal, todavía tendrás un par de ramas que pueden continuar creciendo.

Ventajas de la poda FIM

  • Multiplicación de colas: Puede generar entre 4 y 8 nuevas ramas principales desde un solo corte, superando a la poda apical que solo genera 2.
  • Aprovechamiento óptimo del espacio: Ideal para cultivos con pocas plantas donde se quiere maximizar la producción por ejemplar.
  • Mayor superficie de cogollos: Al tener más colas principales, se aprovecha mejor la luz disponible.
  • Ideal para SCROG: La multiplicación de puntas es perfecta para llenar una malla de SCROG con menos plantas.
  • Producción de esquejes: Excelente para plantas madre, ya que multiplica el número de puntas apicales disponibles para hacer clones de calidad.
  • Control de altura moderado: Aunque no detiene tanto el crecimiento vertical como la poda apical, sí lo ralentiza significativamente.

Desventajas y consideraciones

  • Resultados impredecibles: El número exacto de nuevas ramas puede variar dependiendo de la precisión del corte y la genética de la planta.
  • Requiere práctica: Encontrar el punto exacto de corte para maximizar las ramas es un arte que se domina con la experiencia.
  • Menos efectiva para control de altura: No detiene el crecimiento vertical tan eficazmente como la poda apical, por lo que debe combinarse con LST o SCROG.
  • Ramas más delgadas: Al multiplicar tanto las colas, estas pueden ser más finas y flexibles, requiriendo tutores durante la floración para soportar el peso de los cogollos.
  • No recomendada para autoflorecientes: Al igual que la poda apical, el estrés causado no es adecuado para el corto ciclo de vida de las autos.
  • Poco práctica en grandes cultivos: En instalaciones comerciales con muchas plantas, el tiempo requerido para aplicar FIM a cada ejemplar hace que otras técnicas como SOG o SCROG sean más eficientes.

Aplicaciones múltiples

La poda FIM puede aplicarse "infinitamente", pudiendo realizarse primero en cada yema y después en cada una de las nuevas yemas que se generaron con la primera poda. Sin embargo, cada aplicación adicional requiere tiempo de recuperación, prolongando significativamente la fase vegetativa.

Combinación con otras técnicas de poda

La poda FIM se potencia enormemente cuando se combina con:

  • SCROG: Las múltiples colas se distribuyen perfectamente en una malla para crear una canopia uniforme.
  • LST: Permite direccionar cada una de las nuevas ramas para optimizar la exposición lumínica.
  • Lollipopping: Eliminar las ramas bajas concentra toda la energía en las múltiples colas superiores generadas por el FIM.

Recomendaciones finales

Cada una de estas técnicas de poda y entrenamiento ofrece ventajas únicas que se adaptan a diferentes situaciones de cultivo:

  • LST: Ideal para principiantes, autoflorecientes y cuando se busca bajo estrés con buenos resultados.
  • Supercropping: Para cultivadores con experiencia que buscan maximizar potencia y rendimiento mediante estrés controlado.
  • Poda de bajos: Esencial en cultivos de interior para eliminar zonas improductivas y concentrar la energía en cogollos superiores de calidad.
  • Poda apical: Perfecta para doblar el número de colas y controlar altura, requiere plantas fotoperiódicas con tiempo suficiente en vegetativo.
  • Poda FIM: Excelente para multiplicar colas en cultivos con pocas plantas, ideal combinada con SCROG.

La elección de la técnica adecuada dependerá de múltiples factores: el espacio disponible, la genética cultivada, el nivel de experiencia del cultivador, el tiempo disponible en fase vegetativa y los objetivos específicos de producción. Muchos cultivadores experimentados combinan varias técnicas para optimizar al máximo sus resultados.

Recuerda siempre: Cualquier intervención en las plantas debe realizarse con herramientas esterilizadas, en plantas sanas y bajo condiciones ambientales óptimas. La paciencia, la observación y el aprendizaje continuo son las claves del éxito en el cultivo de cannabis.

¿Cuál de estas técnicas te parece más adecuada para tu cultivo? La experimentación y la práctica son fundamentales para dominar estas técnicas y encontrar el método que mejor se adapte a tus necesidades específicas.

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